Descargas de Adrenalina.

Septiembre 6, 2008 por Stheps

 Han sido muchos los años en los que se ha mantenido al márgen, pero en poco tiempo ha ido cobrando protagonismo y se ha atribuído a sí misma el papel de ser la hormona más mediática de nuestros días.

 

 ¿Y quien hoy en día no se ha  sentido eufórico, desenfrenado y con ganas de comerse el mundo? ¿Quién no ha sentido cómo fluye por sus venas  una descarga de adrenalina?

 

 

 Empecemos desde el principio, ¿en qué consiste la adrenalina?

La adrenalina es una hormona segregada por las glándulas suprarrenales en situaciones de emergencia. Consiste en una catecolamina derivada de los aminoácidos fenilalanina y tirosina (de ellos también deriva la dopamina y la noradrenalina). Su sustitutivo sintético es conocido como epinefrina, seguro que mucho más conocida gracias a la innumerable cantidad de series “médicas” que se han puesto tan a la orden del día.

¿Cómo funciona y qué procesos lleva a cabo?

Su acción y la de sus derivados está mediada por receptores adrenérgicos; Existen dos tipos de estos receptores, y para resumir se podría decir que uno lleva a cabo acciones de excitación y el otro de inhibición. La adrenalina es casi exclusivamente excitadora y entre los efectos fisiológicos que puede llevar a cabo se encuentran los de:

- Elevar la cantidad de glucosa en sangre.

La adrenalina al igual que el glucagón actúa sobre una enzima clave del metabolismo del glucógeno, (glucógeno fosforilasa) haciendo que éste último se escinda en glucosa que es liberada a la sangre por parte del hígado y el músculo. ( ya que es allí donde se almacena el glucógeno)  Esta glucosa liberada aumenta la concentración en sangre, una concentración que es altamente importante mantener constante.

-Aumenta la tensión arterial

Se produce vasoconstricción a nivel de las arteriolas aumentando la presión a ese nivel.

- Produce taquicardia, es decir, aumenta el ritmo cardiaco.

- Dilata la pupilapara aumentar el campo de visión en situaciones de emergencia.

Como medicamentose utiliza en cuadros de asma, ya que aumenta la respiración y, también es utilizada para aumentar la conducción eléctrica del corazón. De ahí que estemos tan cansados de escuchar el nombre de esta hormona, cuando se desencadena un paro cardiaco.

¿A qué nos impulsa?

Ahí donde la ven, esta hormona ha sido clave para la evolución y supervivencia de la especie humana ya que nos empuja a diluir el pensamiento racional y tomar decisiones rápidas en situaciones de alerta o de huída. Muchos psicólogos afirman, que la adrenalina es la hormona que patrocina al miedo, ya que cuando lo padecemos, nuestro estado de alerta es tal, que se producen descargas de adrenalina contínuas.  Además, la euforia que se manifiesta tras una liberación de adrenalina es comparada con una sensación de bienestar inenarrable.

Los deportes de riesgo, la imprevisibilidad de ciertos momentos, las sorpresas, el miedo, los estados de efervescencia e incluso los parques de atracciones alimentan el suministro de esta hormana .

Por ejemplo, en el caso de los deporte de riesgo o las encantadoras montañas rusas, las subidas y bajadas continuas embriagan al cerebro produciendo una sensación de vértigo que supone una nueva situación de alerta con la consiguiente liberación de adrenalina.

Cuando pisamos el suelo nos sentimos plenos, euforícos…

Esta euforia producida por la adrenalina ha sido siempre muy comparada con la manera de actuar de la cocaína; Se podría decir que supliría por diez la sensación de euforia que produce la adrenalina, pero al ser un tóxico externo una dósis excesiva produciría una vasoconstricción total de las arteriolas produciendo un infarto cardiaco o cerebral, por no hablar de los innumerables efectos secundarios que conlleva la droga. 

La sensación, la misma, sentirse con la capacidad infinita de hacer cosas, ganas de comerse el mundo, así lo llamo yo.

Quizá venga de aquí mi admiración hacia la adrenalina, un ejemplo a seguir para la reina de las drogas, y una manera de obtener euforia y bienestar a chorro.

Así queda inagurado mi pequeño rinconcito.